jueves, 26 de agosto de 2010

Nos adivinabamos

La mayoría tenia un año o dos mas que nosotros, estaban todos fumando y tomando todo lo que había en la mesa de afuera. Y claro ya tenían dieciséis, o diecisiete algunos, también reconocí a algunos con mucha barba, que eran esos de los que siempre comentábamos en esos torneos de colegio: "Mira, a ese lo vinieron a ver los hijos". No tenían mas de veinte pero eran gigantes, tenían cara de malos, de vivos, de inteligentes y de maduros. Pero acá los veía ahí en frente mío en la fiesta a la que yo estaba yendo, a la que mi nuevo amigo me había invitado. Eramos pocos los afortunados, un par de mis amigos y las mujeres de mi clase, claro, eran mujeres. Caí con mi nuevo buzo Adidas azul con rayas verdes, con las zapatillas All star verdes que me encantaban y el jean oscuro, entre y salude a los que conocía, todos me abrazaban y se sorprendían de que yo estuviese ahí, siempre nos sorprendemos cuando vemos en una fiesta a esos que jugaban al fútbol en la canchita del colegio, todos corriendo atrás de la pelota, el polvo que se levantaba y se impregnaba en las piernas, en los rostros, en el pelo, en la remera. Así volvían, así volvíamos a clase, y ni uno se hacia problema. De esos era yo para aquellos de barba y para las chicas grandes, era el hermano de mi hermana, ellas también me abrazaban y algunas borrachas empezaban a delirar de las veces que venían a casa y jugábamos en la pileta a la mancha tres pasos o al marco polo. Yo sonreía y a veces me reía de lo que decían, porque todos se reían.

El anfitrión de la casa, mi nuevo amigo, el cumpleañero me invito a salir a La mesa de afuera. No había sillas alrededor, no había comida arriba de la mesa, no era una mesa común, solo tenia botellas, de todos los colores. Si, eran botellas de alcohol y a mis quince años solo había tomado una vez de la que mi hermana tuvo que rescatarme de la calle y llevarme a mi casa y meterme en la cama. Ah y antes me saco las dos zapatillas porque ni eso pude hacer solo. No, no sabia bien que era el alcohol pero si como funcionaba cuando te pasas de la raya. Entonces me ofreció un vaso de algo, no se que era, pero le pedí que tenga poco alcohol y mas sprite, porque le puso sprite, creo, si, era sprite. Salí contento con mi vaso y entre, pero volví a salir, a la calle esta vez, muchos estaban en la calle. Porque no era una calle común, a veinte metros de esa calle apareció una persona vestida de negro con una escopeta de un metro aproximadamente. Que tan mal esta el mundo que nadie se sorprendio, lamentablemente yo tampoco.

A unas cuadras para la izquierda estaban las canchas de tenis, y adelante las de paddle, donde muchos se juntaban a tomar algo ahí, era como un ritual, llegaba el fin de semana y todos se encerraban ahí a jugar a todo tipo de juego menos al paddle.
Volvamos a ese día, a esa noche, a esas dos de la mañana en esa calle custodiada por esa persona que iba y venia fumandose uno, dos, tres cigarrillos. Yo también estaba ahí y en cuanto me senté en el borde de una zanja vi una de las mías, una de mis "amigas", largando todo lo que había comido esa tarde, unas horribles milanesas de soja. La ayude a levantarse y cuando la estaba por llevar adentro a no se que, porque no sabia que tenia que hacer, apareció ella caminando con un vaso, tenia el pelo atado como me encantaba que lo use y los cachetes colorados, así se le ponían en invierno cuando tomaba un poco de alcohol, se acerco con esa prepotencia que se potencio al verme de la mano con "la nueva". A pesar del odio que le tenia, ella se sumo a mi ayuda y la llevamos al baño, entramos al baño, los dos, y nos sentamos al lado del inodoro, no, claro, los tres, La nueva también había entrado, obvio. Nos sentamos al lado y yo ya estaba mareado, si, ya se, solo había tomado un vaso, pero así fue, un mareo leve y una deshinibicion perfecta para el momento. Estábamos ahí adentro, y yo no paraba de mirarla, ella no me miraba, solo intentaba sostenerle el pelo a la rubia teñida, ahora casi su mejor amiga, para que no caiga sobre el agua del inodoro, para que no se le meta en la boca o para que no se entrelazara con su vomito o no se bien para que, pero ¿que me importa?!, yo la miraba y ella lo sabia.

Yo solo estaba esperando que pase algo, algo que pasaba de lunes a viernes, en esas clases de Física aburridas que uno empezaba a divagar y recordaba el pasado, idealizaba el futuro, imaginaba fantasías, y se iba, se iba de esa clase con una cara quizá, con mi cara quizá, si, ella se iba con mi cara, o yo con la suya. Ella me miraba y se quedaba ahí, nunca supe pensando en que pero siempre lo adivine, porque cuando yo sentía ese penetración en mi nuca giraba y la veía. En ese momento, en el momento en que la miraba, a ella se le empezaba a escapar la sonrisa de la cara, se le salía, se exponia y ponía una de las caras mas lindas que vi en mi vida, una cara que hoy pone y se me pone la piel de gallina. La ponía, siempre la ponía y después se reía, levantaba los hombros y sonreía. Yo moviendo la boca provocaba un "Que"? en silencio, porque claro aunque no pareciese, estábamos en clase. Ella mientras se reía intentaba decir algo pero volvía a sonreír y miraba al frente. Después siempre decía lo mismo "Pasa que me doy vuelta y siempre te veo a vos".

Continuo con ese día, yo seguía ahí, mirandola y esperaba eso, esa cara, pero mientras ella sostenía el pelo y miraba para abajo me dijo :
"No me mires MAS" y esbozo una sonrisa.
La pretendiente del cumpleañoero, mi amiga, entro al baño y pregunto que había pasado, le explicamos brevemente y nos fuimos. Nos fuimos juntos y ya estábamos juntos, yo tenia pánico, su presencia siempre me dio miedo, ese miedo que disfrutaba, por el que todos agradecemos de estar vivos, pero esta vez los dos sabíamos que algo distinto iba a pasar. Nos sentamos afuera y ella se sentó en las piernas de una de sus amigas porque tenia pantalón blanco, y ninguna de las dos queria que se le ensucie. Preguntas intrascendentes flotaban en el aire, la mayoría eran respondidas por una cuestión de cordialidad. De repente la que estaba sentada abajo de ella la levanto y me dijo:
"Dejate de joder y llevatela" - Siempre fue tan.. directa.

No me quedo otra que empezar a caminar, con ella al lado. Intentaba caminar con naturalidad pero no podía, no solo por el mareo, sino porque no dejaba de pensar en cada paso que daba, daba un paso y lo pensaba, acomodaba la pierna para el siguiente paso y lo pensaba, pensaba como poner las manos, como balancear los brazos. No podía dejar de pensar, me acomodaba el pelo y pensaba en algo para decir. Ella nunca se dio cuenta de mi nerviosismo porque solo estaba pensando en que yo no note el suyo. Y así fue, ninguno noto el nerviosismo del otro, pero los nervios estaban instalados en el aire, los dos los sentíamos y yo temblaba, como siempre, no sabia si por el frío o por los nervios. Al rato de caminar vimos una casa abandonada y nos paramos contra una pared. Yo, como siempre, elegí apoyarme en la pared, para tener algo en donde dejar los pies quietos, tener un lugar para apoyar mi mano izquierda( mi cintura) y usar el brazo derecho para expresar lo que iba a empezar a decir. Pero ninguno empezó a decir nada, solos empezamos a hablar y a decir todo lo que pensábamos, todo lo que le pasaba a cada uno cada vez que nos veíamos, tratando de explicar lo inexplicable.

Eramos tan parecidos y tan distintos, yo la quería tanto y la odiaba tanto, necesite de ese odio para seguir viviendo esos 6 años sufridos con momentos que valieron todo el sufrimiento , como este, como este momento. No me animaba a mirarte, miraba para abajo y me volvía a acomodar el pelo, no podía parar de sonreír, tenia la timidez con la que me conociste, y vos eras distinta cuando estabas con migo, claro eso. Vos volvías a ser vos cuando estabas con migo, o eso sentía, que eras la que yo había conocido, eras esa por la que llore en 6 to grado cuando diste de baja mediante un escrito en un papel higiénico que querías ser mi novia. Eras esa a la que le escribí en su zapatilla mientras dormía, y la misma que prometía eternamente que se iba a casar con migo. Eras esa cuando estabas con migo, eras esa de la que yo me había enamorado.
Seguimos diciendonos todo lo que nunca nos dijimos pero que ya sabíamos, aunque yo siempre adivine que era lo que ella pensaba cuando me miraba, no hubo nada mejor que escucharlo salir de su boca, de tu boca. Ya estábamos mas tranquilos, y cada vez la tenia mas cerca, su mano la tenia al lado de la mía, tenia tantas ganas de agarrarsela, y apretarla, poder agarrarla de la cintura y abrazarla. No hice nada de eso, pero nos acercamos y ella me agarro la cara con la mano tan fría como me la había imaginado, yo me acerque y antes de hacer nada sentí mi cara con su cara, tenia la cara caliente, las orejas frías, la piel suave.

2 comentarios:

  1. Pendejo del orto, estoy aca con flor que me hizo leer esto y me rei mucho porque cada cosa que leia me la imaginava, vos tocandote el pelo, cuando tirbas el que miras (mordiendote los labios)etc

    Increible, creo que en esta historia estoy yo.
    Me los voy a fumar uno por uno.
    Te quiero
    Lucha

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  2. Lulaaa ayer soñe con vos, con tu viejo en realidad, soñe que me lo cruzaba y lo abrazaba como consolandolo, pipo lo saludaba mas comun porque ya lo habia saludado antes, el se ponia a llorar ahi en el momento y me decia no lo puedo creer. VOS te habias muerto, durisimo, pero dicen que esta bueno contarlo, no parece, pero dicen que te alarga la vida en sima me acorde hace diez minutos en el auto, y justo lei esto.

    y si, sos vos la directa, donde se sento la mina esa que tenia pantalon blanco,

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