Me baje del colectivo, nunca había estado tan nervioso, no sabia como encarar la situación, camine 3 cuadras hasta encontrarme con ella. Venia por la misma cuadra caminando, un poco mas tranquila pero su cara la delataba. Estábamos a diez metros de diferencia, una calle nos separaba y los autos no dejaban de pasar, nos estábamos viendo o en realidad nos podíamos haber estado viendo pero yo baje la mirada y cuando la levante la clave en el semáforo esperando o no esperando a que se ponga en rojo y así podamos cruzar y nos podamos saludar. El momento llego y ella fue la que cruzo, vino a saludarme confiada y yo le puse el costado de mi cara, me dio un beso y le pregunte como estaba, me respondió y empezamos a caminar.
Los dos estábamos pensando lo mismo, los dos nos acordábamos de los mensajes de la noche anterior, ya sabia que es lo que estaba pasando, pero ninguno hablaba. No dure mucho, me puse tan nervioso que empece a leer todo lo que mi mente escribía en mi frente y me costo frenar.
- No se que me paso ayer, pero tenia que decirtelo, no sabia bien como ni que decirte pero dije lo que pensé en el momento y ya venia pensando desde antes.
Ella no contesto nada, y dejo ese silencio que tuve que tapar, por eso seguí con mi discurso, no decía nada pero decía todo, decía todo pero no decía nada, seguía dando vueltas en la calesita de la que no podía o no quería bajarme, no quería enfrentar la verdad, no sabia como ella iba a reaccionar y eso me daba miedo. Intento buscar en algunos recuerdos algun momento mas angustiante en mi vida y encuentro algunos que están a la par, pero este fue distinto, tuvo algo especial, por eso, pasado los años no puedo olvidarme ningún detalle de tal desastre.
Seguimos caminando por las calles de la pequeña ciudad a tres puentes de mi humilde pueblo, y caminamos largos ratos mientras yo seguía hablando y tratando de dar explicaciones de lo que me estaba pasando. Ella como siempre me escuchaba y asentía con esa cara que nunca me voy a olvidar. Estábamos a unas cuadras de su casa y pasamos por una plaza, no era una plaza, era La plaza, ella la conocía, yo también, ya habíamos estado ahí pero el clima era distinto, el momento era distinto, nosotros estábamos distintos, éramos diferentes, estábamos cambiados, yo había cambiado.
Antes de sentarnos en el banco se hacían las siete en punto de ese agosto frío y la lluvia empezó a caer levemente como pasa en las películas, pero esto no es un guión, esto es realidad. Estaba entre la espada y la pared, tenia que decirlo sin mas vueltas y ella ya no aguantaba mas, quería escucharlo.
No se si quiero que sigamos - dijo mi voz mientras un nudo en mi garganta dividió mi frase en dos.
Y continúe diciendo que no sabia lo que quería, que mi cabeza empezó a dudar y tampoco estaba seguro de lo que le estaba diciendo pero era lo que me salía en el momento. Le explique que quería cortar y que no le quería pedir un tiempo porque decía que los tiempos no servían, ¿Que sabia yo lo que servia y lo que no servia?! No tenia ni idea de como funcionaban las relaciones, nadie me explico como se solucionaban los problemas entre dos personas.
Yo seguía tan nervioso como cuando la vi por primera vez antes de ir a hablarle. En un momento hubo una pausa de veinte segundos, a la mitad de esa pausa ella levanto la cabeza y me vio, me miro, me miro a los ojos con esa claridad que poco a poco se convertía en oscuridad. Era su cara la que me estaba viendo, su boca me estaba mirando, su cuerpo me estaba observando y me miraba como si fuese un extraño, como si no sabia quien era el que le estaba hablando, no entendía que me había pasado, fue tanta incógnita que sentí, que se me empezaron a llenar los ojos de agua, de agua espesa que quería rebalsar y salirse de mi cara para perderse entre las gotas que caían del cielo. Ella tenia la cara mas triste que vi en mi vida. En la segunda mitad de la pausa me arrepentí. Si me arrepentí, me arrepentí de todo lo que estaba diciendo, quería volver el tiempo atrás y hacer como que no había pasado nada pero sabia que era imposible, ya lo había hecho, algo me decía que no había vuelta atrás pero no aguante mas y al segundo veinte explote y le dije lo peor que le podía haber dicho.
No no, no se si quiero cortar, no se que quiero, no estoy seguro. Antes de que me respondiera cualquier cosa, aunque sabia que no iba a hacerlo, desde que nos saludamos que no hablaba, seguí hablando y le dije que igualmente iba a cortar todo hoy porque quizá mañana me iba a pasar lo mismo y no quería lastimarla, pero también le dije que algún día íbamos a volver pero que hoy no estaba seguro. Tenia mas dudas que Samantha, no entendía como funcionaba ni creo entender hoy todavía como funcionan esas cosas.
Segui hablando un rato diciendole que me había encantado todo lo que había pasado y que nunca había querido tanto a una persona. Así estuve diciendo todo lo que se me venia a la mente. Ella seguía mirandome y lloraba, yo seguía hablando y lloraba, cada unos segundos se me caían los mocos y tenia que darme vuelta, y sonarme la nariz en el pasto, ella se reía y yo me reía. Tenia tantas ganas de abrazarla. Después de un rato de mi triste y decadente explicación a cerca de unos sentimientos que no conocía hasta el momento, ella me freno poniendome la mano en mi pierna derecha y la otra mano, o la manga del buzo en realidad, se la paso por la cara secandose el agua y las lagrimas y me miro y me dijo:
- Te puedo dar un beso por lo menos? -Con una expresión que se va a quedar con migo hasta que me encuentre con la muerte.
La abrace como tenia tantas ganas de hacerlo y descargue todo lo que tenia adentro, en ese abrazo, con mi cara mojada por esa combinación de gotas espesas y livianas le di un beso y ella me agarro la cara y fue así por segundos, los segundos mas largos del dia, no quería despegarme, no quería dejarla pero igual lo hice, estaba arrepentido pero no se porque seguía haciendolo, tenia miedo, mucho miedo, no quería arrepentirme de que me había arrepentido. Nos separamos y le dije que siempre me iba a acordar de todo lo que pasamos, ya se lo había dicho mas de siete veces , casi con las mismas palabras pero no podía parar de decirlo porque no quería dejarla, si ya se, eso también lo dije en varias ocasiones pero todo formaba parte de la redundante verdad.
Le dije un chau seco, fue lo unico seco del momento y me di vuelta y camine hacia la parada del colectivo que estaba a quince metros, cuando estaba por llegar me di vuelta y la vi, seguia ahi parada, toda mojada, no se habia movido, fue tan fuerte. No hice mas que seguir el slogan de TNT, me di vuelta y fui a abrazarla de nuevo, la abrace muy fuerte. Ella quería decir algo pero no le salian las palabras, iba a decir su segunda frase del dia y no podia hablar, no podia respirar, le seque el agua de la cara y empezo a sonreir, empezo a reirse y me dijo respirando con dificultad :
- Ahi llego el colectivo.. anda.
La mire a los ojos y me reí por ultima vez, me di vuelta y lo corri, antes de subir, tape un orificio de mi nariz y largue todo lo que tenia, despues tape el otro y largue lo mismo pero del otro lado. Subi al colectivo y el colectivero me pregunto :
- Que paso pibe? - mientras todo el colectivo giro a mirarme.
Lo mire a los ojos, saque las monedas del bolsillo, conte las otras que tenia en la billetera y le dije:
- 1. 20 por favor.
- Hasta donde vas?
- Hasta el curvon
- 1. 35
sin palabras medina, im pre sio nan te
ResponderEliminarA flor le gusta esto :)
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