lunes, 9 de agosto de 2010

Se le quedo mirando, mientras el simulaba hacer otra cosa, y ella seguía mirandolo y el simulaba.
Estaba incomodo y se le notaba en las manos, no había manera de que las deje quietas, con una se corría el pelo que le caía en la cara mientras que con la otra empezaba a sacarse el buzo, la remera se le subió y bajo su mano para sostenerla. Pasaron unos segundos y saco su celular del bolsillo para ver la hora, ya eran las cuatro de la mañana y hacia mas frío que nunca, agarro el buzo que había dejado en el sillón y se lo puso. Ella lo seguía mirando y entendió que el no sabia lo que estaba haciendo, solo estaba haciendo algo. Después de una hora de mirarlo, o eso pareció, en realidad habían sido cuarenta o cuarenta y cinco segundos, se le acerco y se le sentó al lado, en el piso, en la esquina, contra la pared. De fondo sonaba Don t stop believin pero el silencio no dejo pasar la música, o por lo menos a su sector, el silencio se hizo dueño de su situación y domino hasta el final. Ella perdió su mirada en la ventana, afuera, en esa pileta. El se animo a mirarla pero ella ya no estaba ahí, su atención no estaba ahí, estaba afuera, despreocupada, totalmente relajada. El no sabia que tenia que hacer, no sabia si tenia que hacer algo o solo había que esperar, ¿esperar que? Tampoco lo sabia.
Había mas de treinta personas en esa casa, pero nadie se acercaba, nadie los miraba ni sabian que ellos estaban ahi. Algunos se divertían con unos juegos estúpidos en esa mesa redonda, otros jugaban caminando por la frontera de la realidad y la ficción en un partido de tenis de la Wii. Eso si, todos gritaban, todos pegaban, todos se caían, todos salían, todos entraban, todos tomaban, y ellos nada, ellos callaban.
Ahora si, ya habían pasado 5 canciones, y el I pod paso por todos los estilos, desde The Police hasta la Bersuit y desde Keane hasta las Pastillas del abuelo, pasando por Queen y al lo lejos se veían los Beatles que llegaban para quedarse hasta el final de la noche, y John decidió pasearlos por todos lados, por todo su repertorio, por todo su amor y por todo su odio.
Ella siguió con su tranquilidad, mirando de reojo. El, desde Un pacto para vivir se había propuesto no sacarle la vista de en sima, era fácil, ella seguía con la pileta, pero en I ve just seen a face empezó a entender el juego que el estaba proponiendo, como no iba a entenderlo si lo había aprendido a la perfección, vaya uno a saber de quien, eso yo no lo se, yo solo se que mientras ella no me mirase yo iba a seguir aguantando. Esto no duro mas que el estribillo, ahí justo cuando empezó, ella giro y lo miro, se detuvo en su ojo izquierdo y lo miro, y paso al derecho y de nuevo al izquierdo y de nuevo al derecho y así sucesivamente. Estuvo a punto de correrle la mirada, o eso iba a hacer cuando ella lo mirase, pero no pudo hacer nada, se quedo quieto, ni las manos se le movieron, y los ojos menos, la estaba mirando, obvio. Se miraban y nada parecía incomodo porque el no entendía bien que pasaba, estaba en un lugar que nunca imagino, con ella, tanto tiempo sin verla fue recobrado en ese momento, no dejaban de mirarse, y ya parecía un juego. Ella rompió la seriedad y sonrio inclinando para atrás la cabeza, al mismo tiempo que las cejas. generando ese ¿Que?¿Que, que pasa? pero en silencio. El no pudo aguantar ese gesto, no pudo responder esa pregunta y miro para el costado como si alguien estuviese llamandolo. Si, le saco la vista. Pero no le duro mucho. Ella le agarro la pera con una mano, mas bien lo agarro de la mandíbula y volvió a apuntarle su cabeza a su mirada, claro, la cabeza de el, a la mirada de ella. Mientras tenia la mano en su mandíbula el sonrío intentando no hacerlo, pero no aguanto, por eso se tapo la cara mientras sonreía y miro para abajo. Ella le sacudió la cabeza para arriba y trazo esa linea entre sus miradas, sin dejar que el pueda desviarse de esa linea. El intentaba sacar la sonrisa de su propia cara, y ella lo miraba, seria, muy seria, solo quería que el la mirase, y aunque fue a la fuerza, lo logro. Seguían mirandose y desde la mesa redonda ya muchos estaban atentos a esa atípica situación, los de la mesa podían mirarlos pero ellos no podían ver mas que sus ojos, cada uno los del otro.
Empezó a sonar Stand by me cuando ella aprovechando que nunca saco la mano de su cara, le trajo la boca, mejor dicho la cara, a dos centímetros y medio de la suya. Ahí el momento paso de ser monótono a ser una novela de la que los de la mesa redonda empezaban a imaginarse el final. Todo se tensiono mas de lo que estaba, ella subió la apuesta, y lo miro fijo, tan cerca, que ya no podía mirarlo, el quiso alejarse un poco para poder verla a los ojos, pero ella firme con su mano derecha lo trajo rápidamente acercandose un centímetro mas de los que estaban anteriormente. Stand by me estaba llegando al final y un piano se acerco a sus cuerpos, dejando entrar a Paul esta vez con Let it be. El no podía estar mas nervioso, empezó a temblar y como siempre, no pudo distinguir si era por los nervios o por el frío, pero temblaba. Si, decidió hacerlo, no lo pensó mas, y se acerco medio centímetro mas, ya no faltaba nada, solo tenían que conectarse, pero alguien tenia que hacerlo, y fue el el que rompió ese centímetro y llego a su boca. NO, grito uno de los aficionados de la mesa cuando vio que ella sorprendentemente se corrió para atrás y no dejo que haya ningún tipo de contacto. Lo engaño y rompió con la canción, rompió con lo esperado, rompió con el final imaginado, rompió con todo, todos quedaron desencajados, hasta Paul casi le pifia a la nota que venia, hasta los de la Wii soltaron la raqueta, digo, el control y se quedaron estupefactos. Nadie comprendió lo que había pasado, pero el no dijo nada, no expreso nada, se quedo quieto y la miro a los ojos.
Ella solo demostró, demostró quien decide, quien hace y deshace como quiere, quien es capaz de atraer al que quiere si eso es lo que ella quiere, si se lo propone lo tiene, si lo busca lo encuentra, y si esta perdido le muestra el camino, lo ayuda y le da el pie para que el actúe, pero cuando el esta por entrar, ella le cierra la puerta, sin mas, se la cierra en la en la cara, se la cierra en la boca, y lo deja como lo dejo, Sin aliento, no le da lastima hacerlo, porque no lo hace con maldad, solo quiere demostrar, o mas bien mostrar, mostrarle a el, al hombre, quien es la que manda. En la mesa, ellas se rieron y ellos sonrieron agarrandose la cabeza.
Pero volvamos a ellos, ellos dos, que quedaron ahí en la mitad de Let it be, en un momento inmortalizado por todos los presentas, por todos los testigos de ese hecho. El no supo que decir ni que hacer, y ella sonrío, o mas bien río y se acomodo la remera que le dejaba ver la panza. La cara de el empezó a transformarse, sus cejas bajaron y se acercaron a sus ojos, dejando el signo de pregunta para pasar al "Quien te crees que sos"?, pero obviamente no se lo pregunto, porque no fue necesario. Ella rompió el silencio que parecía eterno y le dijo:
- Que te crees que soy? - Mientras John volvía con Revolution.
El no pudo entender la pregunta, porque después de todo lo que ella había hecho, esa pregunta no tenia sentido, lo que el hizo fue seguir una corriente que ella había comenzado desde que lo miro por primera vez, no ese día, el día que se conocieron. El no pudo responderle porque ella con la mano que todavía no había utilizado (por eso la sentí fría sobre mi mentón) le agarro nuevamente la cara y le rompió la boca de un solo beso, y bruscamente le separo su cara de la de ella para mirarlo a los ojos de nuevo y mientras seguía con ese juego, y le miraba el ojo derecho, y el izquierdo, el derecho de nuevo y nuevamente el izquierdo volvió a conectar los labios, sus labios. El no pudo resistirse y seguía sin resistirse cada vez que ella volvía a darle un beso.
El nunca se hubiese resistido, parece imposible poder hacerlo, le molesta y le molesto que ella pudiera decidir y el no, ¿Porque eso tiene que ser así? No hubo razón para que me dejase ahí, con la boca abierta corriendome la cara. Cuando empece a razonar esto, ya era tarde, ella tenia su cabeza sobre mi panza, o un poco mas arriba, y yo le pasaba mi mano por la espalda mientras ella dormía. Había sido un día largo, había sido una noche larga, habíamos prácticamente discutido toda la noche sin hablarnos, pero ahora su cara ya no me hablaba, tus ojos ya no jugaban con mis ojos, pero mis ojos no se movieron de tu cara, no se mueven de tu cara, de tu boca, y no voy a perder el tiempo, quizá no vuelva a verte así que pienso mirarte toda la noche hasta mañana.

Benjamin Medina

4 comentarios:

  1. de quien estaras tan enamorado medina?

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  2. te debia leer algo tan largo, y la posta es que estuvo bueno! yo lo calificaria de cuento ya, no de entrada..

    pd: tan mis llaves en tu casa? es que no las encuentro y el cielo no puede estar cerrado mucho tiempo!

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  3. Si si, las tengo aca al lado mio, me di cuenta cuando me levante, y podria ser un cuento, o fue un intento de eso. y para el anonimo, es solo una historia, o claro, un cuento

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  4. Como te prometi el otro dia, aca estoy leyendo cada una de tus publicaciones, siguiendote como siempre amigoo :)
    Cada dia me sorprendes mas ehhh, igual me gustaria saber de quien hablas, a mi no me enganñas jajajaja
    Te quieroooo,
    Florencia Hernandez (asi de seria como firmaste vos jajaja)

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