domingo, 12 de septiembre de 2010

Son cuentos, historias, anécdotas.

Le encantaba usar su lapicera verde para escribir las letras mayúsculas. Las otras, la menos importantes, las que seguían, todas iban con azul, siempre. Usaba esa cursiva que se inclina hacia la derecha de forma casi perfecta. Mientras el escribía y pensaba, sacaba la lengua y la paseaba de lado a lado por el labio superior. La cabeza se inclinaba hacia un costado y la mano izquierda se movía con una displicencia, como si la mano estuviese pensando, la mano gesticulaba y se balanceaba, intentando buscar las palabras justas para escribir la definición de ecosistema en ese examen de 4to grado.

Ibamos al San Marcos, en San Isidro. Eramos unos mas de los miles de alumnos que llegaban por esa puerta verde y se instalaban en las distintas clases. Eramos casi los únicos de los mil, que tenían un teléfono que empezaba de otra forma, diferente a la del resto. Todos se sorprendían. ¿Como un teléfono podía empezar con 03488?. Eso nos preguntaban todos, me acuerdo los recreos donde las chicas grandes le pedían, casi por diversión, a mi hermana que estaba en primer grado que repitiese su numero de teléfono completo. Les encantaba con la velocidad que lo decía, la rapidez con la que decía tantos números, les sorprendía la memoria que tenia. Vivíamos en Benavidez, yo todavía vivo. El ya no.
Yo viajaba de lunes a viernes con el, y con mis hermanas y con su hermano. Nuestros papas se turnaban a la mañana y nuestras mamas a la tarde. Pasaron mas de diez años de esos viajes pero todavía no me los puedo olvidar, no me los quiero olvidar. Siempre me acuerdo de los de invierno. Cuando le tocaba a su papa, y llegaban a mi portón con ese humo que salía del Hyundai, que se mezclaba con el frío. Ahí estaba yo con mi buzo azul saliendo de mi casa para entrar en ese auto, y que ese auto se convirtiese por veinticinco minutos en todo menos en un auto. Fernando, su papa, empezaba con los cuentos, historias o anécdotas, nunca supe que eran, yo escuchaba y me metía en todos esos viajes de los adolescentes que iban a los bosques con sus carpas y tenían todo tipo de aventuras. Nunca me dormía, nunca pensaba en la tarea ni en ninguna prueba, siempre entraba en ese mundo y quería que los personajes de su cuento fuesen mis amigos, quería conocerlos y jugar con ellos, que me lleven a sus viajes y dormir en medio de los arboles. La tranquilidad que se deslizaba por la voz de Fer inflaba el auto de emoción, de sonrisas, de miedo, de adrenalina y todos aspirábamos eso directo a nuestros corazones. El momento de bajar del auto para entrar por la puerta verde era diferente después de sus anegdotas.
También había otros días, los días en que nosotros íbamos a buscarlo, los días en que papa manejaba el Honda Civic que hoy todavía vive y el y su hermano se subían. Papa nunca fue muy expresivo a la hora de los viajes, nunca hablaba mucho, o no hablaba mucho con nosotros, porque a veces todos lo mirábamos mientras el movía la boca y las manos como manteniendo una conversación, hacia preguntas y respondía, cada tanto le salía una palabra en voz alta pero casi siempre eran mímicas. Nadie sabia que hacia, lo mirábamos un rato y después nos aburriamos. Estaba muy alterado, tenia mucho trabajo, se acostaba tarde y se levantaba muy temprano. Así que los viajes no eran muy divertidos, eran intrascendentes, salvo dos o tres veces que me desperté porque nos habíamos llevado puesto un auto. A veces eran dos. Una vez fueron seis. Si, seis autos, estaban todos dispersados por la autopista del sol, por la panamericana. Vino la ambulancia y todo. Me acuerdo que en uno de esos choques, el se raspo la cara con la mochila y se corto el labio. Justo el día en que nos íbamos a sacar la foto escolar, tuvo que venir el Tío cucaracha otro dia para sacarle la foto solo a el.
Vivíamos tan lejos del resto que la mayoría de las veces nos invitábamos a jugar el uno al otro. Era mas fácil, no había que hacer las notitas donde decían que te ibas a jugar a otra casa, ni había que pactarlo un día antes. El mismo día podíamos decidirlo y no había ningún problema. Yo iba mas para su casa, siempre salíamos por su barrio a jugar a las escondidas, íbamos a buscar a Pájaro y a su hermano y armábamos los mejores partidos de fútbol.
Un día en San Isidro, en lo de su abuela, me admitió algo que creí que nunca nadie iba a admitir. Fue el acto de mayor valentía en una persona de 9 años. En un chico de 9 años. Me dijo que nunca, salvo cuando yo iba a jugar después del colegio, se había perdido un capitulo de Chiquititas. Creo que por eso siempre quise ser como el, por esas cosas.
Hacia todo bien. Cuando jugábamos al fútbol a el lo elegían siempre tercero de treinta, y a mi octavo. Yo tenia cuadernos especiales para aprender a escribir bien, el tenia la mejor letra de todos los varones. En todas las fotos el ponía las caras mas feas, todos sonreían y el hacia lo imposible para no salir sonriendo, todos se reian. Hubo una época que mi familia no quería incluirme en la fotos familiares porque yo intentaba poner las peores caras y mas que hacer reir, hacia enojar a uno por uno, hasta a mi hermana mas chica. El jugaba de medio scrum cuando jugábamos al rugby y era el mejor, nadie amagaba y eludía a los rivales como el, y todos lo sabían, no era el mas rápido, pero si de los mas chiquitos, como yo, como yo que jugaba de medio scrum y me encantaba mandarme solo a amagar a todos los que podía. Siempre quería jugar de medio scrum pero los profesores me ponían de Hucker, una posición que no tenia nada que ver con las contextura de mi cuerpo. Todavía hoy cuando juego al ping pong y le pego con un efecto digo "La gran Santi". Porque así le pegaba el, para mi, el había inventado ese efecto cuando jugábamos al ping pong en su casa, en su mesa. Yo no iba a tener mesa hasta después de 5 años de esos partidos. El tenia nintendo, yo nunca tuve, el tenia la mejor raqueta de tenis, y la mejor bicicleta, Azul y amarilla con 21 cambios y los cuernos en el manubrio. Se sabia todos los equipos de fútbol de Europa. Me regalo una remera del Frankfut, no sabia de que deporte era ese equipo y me contó que era de un equipo de Alemania, de fútbol obvio. Jugaba de 5, en el medio de la cancha, distribuía la pelota, la pisaba siempre, amagaba a un par y salía tocando. No creo que haga falta aclarar de que siempre quise jugar.
Todavia hoy encuentro mas coincidencias y quizá mañana encontrare mas aun.
Todas las tardes volvíamos arrodillados en el asiento de atras mirando por la ventana de atras. Cada vez que se acercaba un auto le hacíamos fuck you y nos escondíamos atras de los asientos. Pocas veces volví a sentir la misma adrenalina que en esos actos de rebeldía.


Un dia me fui, no mas cuentos en los viajes, no mas fuck yous, no mas la puerta verde, no mas partidos, ni de futbol ni de ping pong. Mi nuevo viaje duraba 4 minutos. Ellos decidieron que me vaya.0 Querían que vaya a un colegio mas cerca. Nos vimos al siguiente año algunos fin de semanas, pero al año que siguio no volví a saber nada de el.
Unos años después, en el verano, me lo cruce en la playa. Yo estaba mucho mas alto que el, el tenia una camiseta suplente del Barcelona que yo nunca había visto, (En cuanto llegue a Buenos Aires le rogué a mama que me la comprase, ella llamo a papa por telefono a la oficina, le dijimos el precio. $182. Acepto) nos vimos y nos saludamos, pasamos todo el verano juntos, con el, con mi primo y algunos amigos en común que nos hicimos. Nos juntamos a jugar al fútbol, yo jugaba mejor que el, el se había dedicado al rugby, decían que era de los mejores y el futbol ya casi no le importaba. Lo que mas me impresiono fue que mantenia y de hecho incremento su elegancia para comunicarse con el resto, con los grandes. La forma en que habiaba, como podia manejar esas situaciones, no se sonaba los dedos ni jugaba con las manos, no hablaba como hablaria cualquier chico de 13 años. Sabia como saludar a todos y tenia una seguridad que pocos tenían. Esas caras raras no las habia perdido y la gracia tampoco.
Termino el verano y nunca mas nos llamamos, nunca mas nos vimos ni intentamos contactarnos. Por 4 años no volvi a saber nada de el. Lo próximo que supe de el fue un llamado, que tampoco fue de el.
Fue en marzo, 9 de la mañana, estaba cambiandome para ir a jugar mi primer partido de titular en Acassuso. Me llamaron y me lo dijeron. Como si fuese un hecho cotidiano le pregunte ¿Como?. Me conto que habia chocado con el auto. Y sin nisiquiera sentirlo ni pensarlo le dije
- Uh, no lo puedo creer, no lo puedo creer.
No estaba pensando en que habia pasado, no estaba entendiendo. Me subi al auto para ir a jugar al futbol, y se lo dije a papa. Nunca me voy a olvidar la cara que puso, me abrazo cuando no pedi un abrazo, y aunque yo ya tenia casi 17 años me explico y me consolo, me dijo que si no queria que no vaya a jugar. Yo dije que si, me puse mal pero queria ir.
-Entra a la cancha y hacelo por el, que el disfrutaba jugando al futbol -me dijo papa.
Ahi entendi despues de una hora lo que habia pasado, me puse a llorar y me abrazo.
Entre al vestuario, no salude a nadie. Me cambie y no dije ni una palabra, todos me jodian, decian que estaba nervioso porque era mi primer partido. Y yo estaba pensando en todo menos en el partido.
Entre a la cancha, y me tiraban todas las pelotas, yo ya no jugaba de 5, jugaba de delantero. Me tiraban la pelota para un lado y yo corria para el otro. Por momentos me acordaba de situaciones que habia pasado con el. A veces me tiraban centros justo en esos momentos, yo no miraba ni la pelota y los gritos empezaban a ser de todo el equipo. En el entre tiempo el capitan me dijo que era un cagon, que no me la bancaba jugando de titular, que tenia miedo. Yo sali, dije que me habia lesionado y me sente en el banco. No volvi a mirar el partido, lloraba y miraba para abajo.

Paso un año entero y crei que lo habia entendido, que lo habia aceptado, que ya lo habia razonado. ¿Razonado que? No se, solo este año empeze a pensar quien habia sido el para mi, me di cuenta todo lo que lo conocia, pero no me di cuenta a lo largo de los dias, me di cuenta cada noche. Hace un año sueño y me lo curzo en cada sueño, y volvemos a todos estos lugares, a veces el solo puede hablar con migo, los demas no lo ven. A veces suena el telefono en el sueño y el sabe que no puede atenderlo, puede estar con migo y sufre por no atender el telefono, por no poder salir a la calle a jugar al futbol. En otros sueños todos los amigos de mi antiguo colegio lo vemos y el esta sonriendo, hablando de un partido de River-Boca, un partido en que river gano 2 a 1. Todos le seguimos la corriente, pero esta vez nosotros sufrimos por saber que esta muerto. Porque sabemos que ese partido fue hace tres años y el quedo estancado en el pasado.

Pero en el ultimo sueño estamos los dos corriendo por el colegio, tenemos 10 años y vamos con una pelota en los pies esquivando piernas, esquivando gente grande, esquivando los problemas, vamos libres y sin rumbo, no hay llegada ni hubo salida, corremos indefinidamente por ahi, riendonos, somos infinitos en el tiempo.
Nos mantenemos en un sueño del que todavia hoy no despierto

6 comentarios:

  1. Lo que llore con esto Benjamín ! Claramente no me confundo cuando digo que sos un AMIGO con todas las letras!
    Cada día te conozco mas y mas te quiero :)

    Como veras te sigo SIEMPRE.
    Flor

    ResponderEliminar
  2. debo admitir que se me cayeron mas de dos lagrimas, y que esto lo habia leido 3 minutos despues de qeu lo publicaste
    pero no se... me daba "cosa" firmar

    todo este blog es excelente benja

    ResponderEliminar
  3. medinaaa para cuando una entrada nueva? me parece que necesitas de mi inspiracion, pero parece que no te atrajo mucho mi idea. aparece qeu capas te la cuento!
    florbo

    pd: terrible lo que escribiste
    pd2: aneCdotas

    ResponderEliminar
  4. Gracias flor, y gracias chufa. y si queres firmar, firma. Me encanta que firmen algo, lo que piensan, lo que les parece, si no les gusto alguno, o si les gusto otro.

    ResponderEliminar
  5. sin palabras!!
    espectacular!!!!

    MJ

    ResponderEliminar
  6. Me lo lei entero y al igual que flor me llore la vida.
    Yo tambien me sigo acordando patente de los viajes en el auto yendo al san marcos con el.

    ResponderEliminar