jueves, 26 de agosto de 2010

Nos adivinabamos

La mayoría tenia un año o dos mas que nosotros, estaban todos fumando y tomando todo lo que había en la mesa de afuera. Y claro ya tenían dieciséis, o diecisiete algunos, también reconocí a algunos con mucha barba, que eran esos de los que siempre comentábamos en esos torneos de colegio: "Mira, a ese lo vinieron a ver los hijos". No tenían mas de veinte pero eran gigantes, tenían cara de malos, de vivos, de inteligentes y de maduros. Pero acá los veía ahí en frente mío en la fiesta a la que yo estaba yendo, a la que mi nuevo amigo me había invitado. Eramos pocos los afortunados, un par de mis amigos y las mujeres de mi clase, claro, eran mujeres. Caí con mi nuevo buzo Adidas azul con rayas verdes, con las zapatillas All star verdes que me encantaban y el jean oscuro, entre y salude a los que conocía, todos me abrazaban y se sorprendían de que yo estuviese ahí, siempre nos sorprendemos cuando vemos en una fiesta a esos que jugaban al fútbol en la canchita del colegio, todos corriendo atrás de la pelota, el polvo que se levantaba y se impregnaba en las piernas, en los rostros, en el pelo, en la remera. Así volvían, así volvíamos a clase, y ni uno se hacia problema. De esos era yo para aquellos de barba y para las chicas grandes, era el hermano de mi hermana, ellas también me abrazaban y algunas borrachas empezaban a delirar de las veces que venían a casa y jugábamos en la pileta a la mancha tres pasos o al marco polo. Yo sonreía y a veces me reía de lo que decían, porque todos se reían.

El anfitrión de la casa, mi nuevo amigo, el cumpleañero me invito a salir a La mesa de afuera. No había sillas alrededor, no había comida arriba de la mesa, no era una mesa común, solo tenia botellas, de todos los colores. Si, eran botellas de alcohol y a mis quince años solo había tomado una vez de la que mi hermana tuvo que rescatarme de la calle y llevarme a mi casa y meterme en la cama. Ah y antes me saco las dos zapatillas porque ni eso pude hacer solo. No, no sabia bien que era el alcohol pero si como funcionaba cuando te pasas de la raya. Entonces me ofreció un vaso de algo, no se que era, pero le pedí que tenga poco alcohol y mas sprite, porque le puso sprite, creo, si, era sprite. Salí contento con mi vaso y entre, pero volví a salir, a la calle esta vez, muchos estaban en la calle. Porque no era una calle común, a veinte metros de esa calle apareció una persona vestida de negro con una escopeta de un metro aproximadamente. Que tan mal esta el mundo que nadie se sorprendio, lamentablemente yo tampoco.

A unas cuadras para la izquierda estaban las canchas de tenis, y adelante las de paddle, donde muchos se juntaban a tomar algo ahí, era como un ritual, llegaba el fin de semana y todos se encerraban ahí a jugar a todo tipo de juego menos al paddle.
Volvamos a ese día, a esa noche, a esas dos de la mañana en esa calle custodiada por esa persona que iba y venia fumandose uno, dos, tres cigarrillos. Yo también estaba ahí y en cuanto me senté en el borde de una zanja vi una de las mías, una de mis "amigas", largando todo lo que había comido esa tarde, unas horribles milanesas de soja. La ayude a levantarse y cuando la estaba por llevar adentro a no se que, porque no sabia que tenia que hacer, apareció ella caminando con un vaso, tenia el pelo atado como me encantaba que lo use y los cachetes colorados, así se le ponían en invierno cuando tomaba un poco de alcohol, se acerco con esa prepotencia que se potencio al verme de la mano con "la nueva". A pesar del odio que le tenia, ella se sumo a mi ayuda y la llevamos al baño, entramos al baño, los dos, y nos sentamos al lado del inodoro, no, claro, los tres, La nueva también había entrado, obvio. Nos sentamos al lado y yo ya estaba mareado, si, ya se, solo había tomado un vaso, pero así fue, un mareo leve y una deshinibicion perfecta para el momento. Estábamos ahí adentro, y yo no paraba de mirarla, ella no me miraba, solo intentaba sostenerle el pelo a la rubia teñida, ahora casi su mejor amiga, para que no caiga sobre el agua del inodoro, para que no se le meta en la boca o para que no se entrelazara con su vomito o no se bien para que, pero ¿que me importa?!, yo la miraba y ella lo sabia.

Yo solo estaba esperando que pase algo, algo que pasaba de lunes a viernes, en esas clases de Física aburridas que uno empezaba a divagar y recordaba el pasado, idealizaba el futuro, imaginaba fantasías, y se iba, se iba de esa clase con una cara quizá, con mi cara quizá, si, ella se iba con mi cara, o yo con la suya. Ella me miraba y se quedaba ahí, nunca supe pensando en que pero siempre lo adivine, porque cuando yo sentía ese penetración en mi nuca giraba y la veía. En ese momento, en el momento en que la miraba, a ella se le empezaba a escapar la sonrisa de la cara, se le salía, se exponia y ponía una de las caras mas lindas que vi en mi vida, una cara que hoy pone y se me pone la piel de gallina. La ponía, siempre la ponía y después se reía, levantaba los hombros y sonreía. Yo moviendo la boca provocaba un "Que"? en silencio, porque claro aunque no pareciese, estábamos en clase. Ella mientras se reía intentaba decir algo pero volvía a sonreír y miraba al frente. Después siempre decía lo mismo "Pasa que me doy vuelta y siempre te veo a vos".

Continuo con ese día, yo seguía ahí, mirandola y esperaba eso, esa cara, pero mientras ella sostenía el pelo y miraba para abajo me dijo :
"No me mires MAS" y esbozo una sonrisa.
La pretendiente del cumpleañoero, mi amiga, entro al baño y pregunto que había pasado, le explicamos brevemente y nos fuimos. Nos fuimos juntos y ya estábamos juntos, yo tenia pánico, su presencia siempre me dio miedo, ese miedo que disfrutaba, por el que todos agradecemos de estar vivos, pero esta vez los dos sabíamos que algo distinto iba a pasar. Nos sentamos afuera y ella se sentó en las piernas de una de sus amigas porque tenia pantalón blanco, y ninguna de las dos queria que se le ensucie. Preguntas intrascendentes flotaban en el aire, la mayoría eran respondidas por una cuestión de cordialidad. De repente la que estaba sentada abajo de ella la levanto y me dijo:
"Dejate de joder y llevatela" - Siempre fue tan.. directa.

No me quedo otra que empezar a caminar, con ella al lado. Intentaba caminar con naturalidad pero no podía, no solo por el mareo, sino porque no dejaba de pensar en cada paso que daba, daba un paso y lo pensaba, acomodaba la pierna para el siguiente paso y lo pensaba, pensaba como poner las manos, como balancear los brazos. No podía dejar de pensar, me acomodaba el pelo y pensaba en algo para decir. Ella nunca se dio cuenta de mi nerviosismo porque solo estaba pensando en que yo no note el suyo. Y así fue, ninguno noto el nerviosismo del otro, pero los nervios estaban instalados en el aire, los dos los sentíamos y yo temblaba, como siempre, no sabia si por el frío o por los nervios. Al rato de caminar vimos una casa abandonada y nos paramos contra una pared. Yo, como siempre, elegí apoyarme en la pared, para tener algo en donde dejar los pies quietos, tener un lugar para apoyar mi mano izquierda( mi cintura) y usar el brazo derecho para expresar lo que iba a empezar a decir. Pero ninguno empezó a decir nada, solos empezamos a hablar y a decir todo lo que pensábamos, todo lo que le pasaba a cada uno cada vez que nos veíamos, tratando de explicar lo inexplicable.

Eramos tan parecidos y tan distintos, yo la quería tanto y la odiaba tanto, necesite de ese odio para seguir viviendo esos 6 años sufridos con momentos que valieron todo el sufrimiento , como este, como este momento. No me animaba a mirarte, miraba para abajo y me volvía a acomodar el pelo, no podía parar de sonreír, tenia la timidez con la que me conociste, y vos eras distinta cuando estabas con migo, claro eso. Vos volvías a ser vos cuando estabas con migo, o eso sentía, que eras la que yo había conocido, eras esa por la que llore en 6 to grado cuando diste de baja mediante un escrito en un papel higiénico que querías ser mi novia. Eras esa a la que le escribí en su zapatilla mientras dormía, y la misma que prometía eternamente que se iba a casar con migo. Eras esa cuando estabas con migo, eras esa de la que yo me había enamorado.
Seguimos diciendonos todo lo que nunca nos dijimos pero que ya sabíamos, aunque yo siempre adivine que era lo que ella pensaba cuando me miraba, no hubo nada mejor que escucharlo salir de su boca, de tu boca. Ya estábamos mas tranquilos, y cada vez la tenia mas cerca, su mano la tenia al lado de la mía, tenia tantas ganas de agarrarsela, y apretarla, poder agarrarla de la cintura y abrazarla. No hice nada de eso, pero nos acercamos y ella me agarro la cara con la mano tan fría como me la había imaginado, yo me acerque y antes de hacer nada sentí mi cara con su cara, tenia la cara caliente, las orejas frías, la piel suave.

lunes, 23 de agosto de 2010

Y sin pensar

Me baje del colectivo, nunca había estado tan nervioso, no sabia como encarar la situación, camine 3 cuadras hasta encontrarme con ella. Venia por la misma cuadra caminando, un poco mas tranquila pero su cara la delataba. Estábamos a diez metros de diferencia, una calle nos separaba y los autos no dejaban de pasar, nos estábamos viendo o en realidad nos podíamos haber estado viendo pero yo baje la mirada y cuando la levante la clave en el semáforo esperando o no esperando a que se ponga en rojo y así podamos cruzar y nos podamos saludar. El momento llego y ella fue la que cruzo, vino a saludarme confiada y yo le puse el costado de mi cara, me dio un beso y le pregunte como estaba, me respondió y empezamos a caminar.
Los dos estábamos pensando lo mismo, los dos nos acordábamos de los mensajes de la noche anterior, ya sabia que es lo que estaba pasando, pero ninguno hablaba. No dure mucho, me puse tan nervioso que empece a leer todo lo que mi mente escribía en mi frente y me costo frenar.
- No se que me paso ayer, pero tenia que decirtelo, no sabia bien como ni que decirte pero dije lo que pensé en el momento y ya venia pensando desde antes.
Ella no contesto nada, y dejo ese silencio que tuve que tapar, por eso seguí con mi discurso, no decía nada pero decía todo, decía todo pero no decía nada, seguía dando vueltas en la calesita de la que no podía o no quería bajarme, no quería enfrentar la verdad, no sabia como ella iba a reaccionar y eso me daba miedo. Intento buscar en algunos recuerdos algun momento mas angustiante en mi vida y encuentro algunos que están a la par, pero este fue distinto, tuvo algo especial, por eso, pasado los años no puedo olvidarme ningún detalle de tal desastre.
Seguimos caminando por las calles de la pequeña ciudad a tres puentes de mi humilde pueblo, y caminamos largos ratos mientras yo seguía hablando y tratando de dar explicaciones de lo que me estaba pasando. Ella como siempre me escuchaba y asentía con esa cara que nunca me voy a olvidar. Estábamos a unas cuadras de su casa y pasamos por una plaza, no era una plaza, era La plaza, ella la conocía, yo también, ya habíamos estado ahí pero el clima era distinto, el momento era distinto, nosotros estábamos distintos, éramos diferentes, estábamos cambiados, yo había cambiado.
Antes de sentarnos en el banco se hacían las siete en punto de ese agosto frío y la lluvia empezó a caer levemente como pasa en las películas, pero esto no es un guión, esto es realidad. Estaba entre la espada y la pared, tenia que decirlo sin mas vueltas y ella ya no aguantaba mas, quería escucharlo.
No se si quiero que sigamos - dijo mi voz mientras un nudo en mi garganta dividió mi frase en dos.
Y continúe diciendo que no sabia lo que quería, que mi cabeza empezó a dudar y tampoco estaba seguro de lo que le estaba diciendo pero era lo que me salía en el momento. Le explique que quería cortar y que no le quería pedir un tiempo porque decía que los tiempos no servían, ¿Que sabia yo lo que servia y lo que no servia?! No tenia ni idea de como funcionaban las relaciones, nadie me explico como se solucionaban los problemas entre dos personas.
Yo seguía tan nervioso como cuando la vi por primera vez antes de ir a hablarle. En un momento hubo una pausa de veinte segundos, a la mitad de esa pausa ella levanto la cabeza y me vio, me miro, me miro a los ojos con esa claridad que poco a poco se convertía en oscuridad. Era su cara la que me estaba viendo, su boca me estaba mirando, su cuerpo me estaba observando y me miraba como si fuese un extraño, como si no sabia quien era el que le estaba hablando, no entendía que me había pasado, fue tanta incógnita que sentí, que se me empezaron a llenar los ojos de agua, de agua espesa que quería rebalsar y salirse de mi cara para perderse entre las gotas que caían del cielo. Ella tenia la cara mas triste que vi en mi vida. En la segunda mitad de la pausa me arrepentí. Si me arrepentí, me arrepentí de todo lo que estaba diciendo, quería volver el tiempo atrás y hacer como que no había pasado nada pero sabia que era imposible, ya lo había hecho, algo me decía que no había vuelta atrás pero no aguante mas y al segundo veinte explote y le dije lo peor que le podía haber dicho.
No no, no se si quiero cortar, no se que quiero, no estoy seguro. Antes de que me respondiera cualquier cosa, aunque sabia que no iba a hacerlo, desde que nos saludamos que no hablaba, seguí hablando y le dije que igualmente iba a cortar todo hoy porque quizá mañana me iba a pasar lo mismo y no quería lastimarla, pero también le dije que algún día íbamos a volver pero que hoy no estaba seguro. Tenia mas dudas que Samantha, no entendía como funcionaba ni creo entender hoy todavía como funcionan esas cosas.
Segui hablando un rato diciendole que me había encantado todo lo que había pasado y que nunca había querido tanto a una persona. Así estuve diciendo todo lo que se me venia a la mente. Ella seguía mirandome y lloraba, yo seguía hablando y lloraba, cada unos segundos se me caían los mocos y tenia que darme vuelta, y sonarme la nariz en el pasto, ella se reía y yo me reía. Tenia tantas ganas de abrazarla. Después de un rato de mi triste y decadente explicación a cerca de unos sentimientos que no conocía hasta el momento, ella me freno poniendome la mano en mi pierna derecha y la otra mano, o la manga del buzo en realidad, se la paso por la cara secandose el agua y las lagrimas y me miro y me dijo:
- Te puedo dar un beso por lo menos? -Con una expresión que se va a quedar con migo hasta que me encuentre con la muerte.
La abrace como tenia tantas ganas de hacerlo y descargue todo lo que tenia adentro, en ese abrazo, con mi cara mojada por esa combinación de gotas espesas y livianas le di un beso y ella me agarro la cara y fue así por segundos, los segundos mas largos del dia, no quería despegarme, no quería dejarla pero igual lo hice, estaba arrepentido pero no se porque seguía haciendolo, tenia miedo, mucho miedo, no quería arrepentirme de que me había arrepentido. Nos separamos y le dije que siempre me iba a acordar de todo lo que pasamos, ya se lo había dicho mas de siete veces , casi con las mismas palabras pero no podía parar de decirlo porque no quería dejarla, si ya se, eso también lo dije en varias ocasiones pero todo formaba parte de la redundante verdad.
Le dije un chau seco, fue lo unico seco del momento y me di vuelta y camine hacia la parada del colectivo que estaba a quince metros, cuando estaba por llegar me di vuelta y la vi, seguia ahi parada, toda mojada, no se habia movido, fue tan fuerte. No hice mas que seguir el slogan de TNT, me di vuelta y fui a abrazarla de nuevo, la abrace muy fuerte. Ella quería decir algo pero no le salian las palabras, iba a decir su segunda frase del dia y no podia hablar, no podia respirar, le seque el agua de la cara y empezo a sonreir, empezo a reirse y me dijo respirando con dificultad :
- Ahi llego el colectivo.. anda.
La mire a los ojos y me reí por ultima vez, me di vuelta y lo corri, antes de subir, tape un orificio de mi nariz y largue todo lo que tenia, despues tape el otro y largue lo mismo pero del otro lado. Subi al colectivo y el colectivero me pregunto :
- Que paso pibe? - mientras todo el colectivo giro a mirarme.
Lo mire a los ojos, saque las monedas del bolsillo, conte las otras que tenia en la billetera y le dije:
- 1. 20 por favor.
- Hasta donde vas?
- Hasta el curvon
- 1. 35

sábado, 21 de agosto de 2010


Van tan serios, tan preocupados, pensando, razonando, pensando que van a decir y como lo van a decir, pero no expresan casi nada, van neutros, van derrotados, van tristes.
Van caminando por las calles de Buenos Aires, son personas, somos nosotros en cuerpos de diferentes colores yendo por ahí. Vamos con rumbo o sin rumbo, en días soleados o nublados, vamos caminando, vamos corriendo, algunos trotan, otros se arrastran, otros frenan, ansiosos, esperan a que pase el auto, y siguen caminando.
Pero pocos nos sentamos, pocos nos sentamos y observamos a esa multitud acelerada y desganada al mismo tiempo.
Me gusta mirarlos, mirarnos, llegar temprano a donde tenga que llegar y sentarme en un cafe a mirarlos, a mirarnos, a mirarme, a pesar de todo esto que dije y pienso; hay algo mas triste que no es subjetivo, es un hecho, basado en un censo que hice. El 92% de las personas van solas.
Caminan solas, trotan solas, corren solas, se arrastran solas y frenan solas. Cruzan la calle de a uno sin mirarse casi a los ojos, entran a un bar, se sientan en un cafe, se sientan en una plaza, fuman un cigarrillo, solos. Vamos solitarios entre tanta gente y ahí es cuando mas se nota la soledad, entre mucha cantidad de personas, pocos se acercan y si alguno se acerca de mas pide disculpas y sigue su camino. Vamos de la mano con la soledad por la vida, sin relacionarnos, pocos buscamos conocernos, porque no sabemos quien puede estar del otro lado y eso nos da miedo, Por eso preferimos seguir solos. Pedimos solo un cafe, pero nos sentamos en mesas dobles, ya que no existen las mesas individuales, porque nacimos para ser hermanos y lo único que hacemos es pelearnos, juzgarnos, odiarnos.
Siempre dejamos que la otra silla la ocupe el vacío, el silencio.
Esto no fue siempre así, me contaron que se vivía distinto. Pero la nuevas imitaciones de la naturaleza misma y la naturaleza del hombre cambiaron nuestras vidas. Si, hablo de la tecnología. Gracias a ella hay personas que fingen compañía con músicos en sus orejas, y creen caminar con cinco o seis amigos músicos que ni siquiera conocen. Otros fingen compañía con un aparato que se dedica justo a eso, a fingir compañía. En vez de relacionarse con personas que tienen a un metro de distancia, creen estar con personas que están a miles de metros y se encierran en ese mundo. Este aparato fue creado con un fin útil y necesario pero como todo en esta vida, el ser humano se encargo de buscarle su lado inútil y dañino y lo convirtió a este en el fin popular.

miércoles, 18 de agosto de 2010

Sin recuerdos no somos mas que presentistas sin futuro

Benjamin Medina

domingo, 15 de agosto de 2010

Nunca escribí en el estado que estoy hoy, a pesar de eso voy a tratar de escribir bien y si no lo logro voy a dejar que word me corrija todos los errores que irán apareciendo a lo largo de mi escritura. Como verán ya van apareciendo los respectivos tildes que se merece cada palabra porque un rojo subrayado aparece abajo de las palabras que deben ir con tilde. Apretando click derecho puedo hacer que escriba correctamente. Gracias a la tecnología parezco un ser intelectual y prolijo.
Son las cinco de la mañana y no padezco el sueño, la siesta del sábado a la tarde me mantiene despierto hoy domingo a la mañana. Hoy domingo a la mañana o hoy sábado a la noche, no se bien donde me encuentro, no se donde están bailando mis dedos, se que están en un teclado que tanto conozco pero de una manera distinta, mis manos conocen este instrumento en una sobriedad absoluta y hoy se manejan en un estado que hace mucho que no siento, vengo de el cumpleaños de Tomas Pipo, mi amigo del colegio, mi amigo de teatro. Un gran amigo y una gran persona. Ya no se de que hablo, solo escribo y hoy mientras veía a todas esas personas bailando en ese cumpleaños pensaba, que buena que es la vida, que nos brinda un momento tan feliz, como la eterna felicidad de los demás, todos al mismo tiempo sonríen mientras una canción de Tito el Bambino o de Chapa C suena en el aire, y todos la cantan conociendo su poética letra, según ellos, aquella letra que no entiendo ni conozco, pero ellos se saben de memoria, por tanto estar en esos momentos, donde todos bailan y parece conocer todos sus textos.
No se bien que escribo , y menos se si me interesa hablar de esto, pero quería comentarselos ya que parece, por las correcciones que me hace Word, que parezco un gran escritor, una persona que escribe correctamente, como las profesoras me enseñaron en el colegio.

Hoy solo quiero llamar a muchas personas y podes decirles muchas cosas, suerte que hay algo que me retiene y no hace que cometa locuras, no se que es, supongo que es mi inconsciente que me frena y me hace pensar dos veces las cosas. Por algo solo recibo y contesto mensajes y no llamo a toda persona que se me cruza por la mente, que si, son varias. No se que estoy diciendo y ya me estoy mezclando, así que me retiro, nos vemos en unos días cuando este en un mejor estado y pueda debatir un tema, en un juicio, en un estrado, en el juzgado, en la corte, o en el campo. Pero poder debatir con un buen criterio, sin tener la cabeza en cualquier lado,

lunes, 9 de agosto de 2010

Se le quedo mirando, mientras el simulaba hacer otra cosa, y ella seguía mirandolo y el simulaba.
Estaba incomodo y se le notaba en las manos, no había manera de que las deje quietas, con una se corría el pelo que le caía en la cara mientras que con la otra empezaba a sacarse el buzo, la remera se le subió y bajo su mano para sostenerla. Pasaron unos segundos y saco su celular del bolsillo para ver la hora, ya eran las cuatro de la mañana y hacia mas frío que nunca, agarro el buzo que había dejado en el sillón y se lo puso. Ella lo seguía mirando y entendió que el no sabia lo que estaba haciendo, solo estaba haciendo algo. Después de una hora de mirarlo, o eso pareció, en realidad habían sido cuarenta o cuarenta y cinco segundos, se le acerco y se le sentó al lado, en el piso, en la esquina, contra la pared. De fondo sonaba Don t stop believin pero el silencio no dejo pasar la música, o por lo menos a su sector, el silencio se hizo dueño de su situación y domino hasta el final. Ella perdió su mirada en la ventana, afuera, en esa pileta. El se animo a mirarla pero ella ya no estaba ahí, su atención no estaba ahí, estaba afuera, despreocupada, totalmente relajada. El no sabia que tenia que hacer, no sabia si tenia que hacer algo o solo había que esperar, ¿esperar que? Tampoco lo sabia.
Había mas de treinta personas en esa casa, pero nadie se acercaba, nadie los miraba ni sabian que ellos estaban ahi. Algunos se divertían con unos juegos estúpidos en esa mesa redonda, otros jugaban caminando por la frontera de la realidad y la ficción en un partido de tenis de la Wii. Eso si, todos gritaban, todos pegaban, todos se caían, todos salían, todos entraban, todos tomaban, y ellos nada, ellos callaban.
Ahora si, ya habían pasado 5 canciones, y el I pod paso por todos los estilos, desde The Police hasta la Bersuit y desde Keane hasta las Pastillas del abuelo, pasando por Queen y al lo lejos se veían los Beatles que llegaban para quedarse hasta el final de la noche, y John decidió pasearlos por todos lados, por todo su repertorio, por todo su amor y por todo su odio.
Ella siguió con su tranquilidad, mirando de reojo. El, desde Un pacto para vivir se había propuesto no sacarle la vista de en sima, era fácil, ella seguía con la pileta, pero en I ve just seen a face empezó a entender el juego que el estaba proponiendo, como no iba a entenderlo si lo había aprendido a la perfección, vaya uno a saber de quien, eso yo no lo se, yo solo se que mientras ella no me mirase yo iba a seguir aguantando. Esto no duro mas que el estribillo, ahí justo cuando empezó, ella giro y lo miro, se detuvo en su ojo izquierdo y lo miro, y paso al derecho y de nuevo al izquierdo y de nuevo al derecho y así sucesivamente. Estuvo a punto de correrle la mirada, o eso iba a hacer cuando ella lo mirase, pero no pudo hacer nada, se quedo quieto, ni las manos se le movieron, y los ojos menos, la estaba mirando, obvio. Se miraban y nada parecía incomodo porque el no entendía bien que pasaba, estaba en un lugar que nunca imagino, con ella, tanto tiempo sin verla fue recobrado en ese momento, no dejaban de mirarse, y ya parecía un juego. Ella rompió la seriedad y sonrio inclinando para atrás la cabeza, al mismo tiempo que las cejas. generando ese ¿Que?¿Que, que pasa? pero en silencio. El no pudo aguantar ese gesto, no pudo responder esa pregunta y miro para el costado como si alguien estuviese llamandolo. Si, le saco la vista. Pero no le duro mucho. Ella le agarro la pera con una mano, mas bien lo agarro de la mandíbula y volvió a apuntarle su cabeza a su mirada, claro, la cabeza de el, a la mirada de ella. Mientras tenia la mano en su mandíbula el sonrío intentando no hacerlo, pero no aguanto, por eso se tapo la cara mientras sonreía y miro para abajo. Ella le sacudió la cabeza para arriba y trazo esa linea entre sus miradas, sin dejar que el pueda desviarse de esa linea. El intentaba sacar la sonrisa de su propia cara, y ella lo miraba, seria, muy seria, solo quería que el la mirase, y aunque fue a la fuerza, lo logro. Seguían mirandose y desde la mesa redonda ya muchos estaban atentos a esa atípica situación, los de la mesa podían mirarlos pero ellos no podían ver mas que sus ojos, cada uno los del otro.
Empezó a sonar Stand by me cuando ella aprovechando que nunca saco la mano de su cara, le trajo la boca, mejor dicho la cara, a dos centímetros y medio de la suya. Ahí el momento paso de ser monótono a ser una novela de la que los de la mesa redonda empezaban a imaginarse el final. Todo se tensiono mas de lo que estaba, ella subió la apuesta, y lo miro fijo, tan cerca, que ya no podía mirarlo, el quiso alejarse un poco para poder verla a los ojos, pero ella firme con su mano derecha lo trajo rápidamente acercandose un centímetro mas de los que estaban anteriormente. Stand by me estaba llegando al final y un piano se acerco a sus cuerpos, dejando entrar a Paul esta vez con Let it be. El no podía estar mas nervioso, empezó a temblar y como siempre, no pudo distinguir si era por los nervios o por el frío, pero temblaba. Si, decidió hacerlo, no lo pensó mas, y se acerco medio centímetro mas, ya no faltaba nada, solo tenían que conectarse, pero alguien tenia que hacerlo, y fue el el que rompió ese centímetro y llego a su boca. NO, grito uno de los aficionados de la mesa cuando vio que ella sorprendentemente se corrió para atrás y no dejo que haya ningún tipo de contacto. Lo engaño y rompió con la canción, rompió con lo esperado, rompió con el final imaginado, rompió con todo, todos quedaron desencajados, hasta Paul casi le pifia a la nota que venia, hasta los de la Wii soltaron la raqueta, digo, el control y se quedaron estupefactos. Nadie comprendió lo que había pasado, pero el no dijo nada, no expreso nada, se quedo quieto y la miro a los ojos.
Ella solo demostró, demostró quien decide, quien hace y deshace como quiere, quien es capaz de atraer al que quiere si eso es lo que ella quiere, si se lo propone lo tiene, si lo busca lo encuentra, y si esta perdido le muestra el camino, lo ayuda y le da el pie para que el actúe, pero cuando el esta por entrar, ella le cierra la puerta, sin mas, se la cierra en la en la cara, se la cierra en la boca, y lo deja como lo dejo, Sin aliento, no le da lastima hacerlo, porque no lo hace con maldad, solo quiere demostrar, o mas bien mostrar, mostrarle a el, al hombre, quien es la que manda. En la mesa, ellas se rieron y ellos sonrieron agarrandose la cabeza.
Pero volvamos a ellos, ellos dos, que quedaron ahí en la mitad de Let it be, en un momento inmortalizado por todos los presentas, por todos los testigos de ese hecho. El no supo que decir ni que hacer, y ella sonrío, o mas bien río y se acomodo la remera que le dejaba ver la panza. La cara de el empezó a transformarse, sus cejas bajaron y se acercaron a sus ojos, dejando el signo de pregunta para pasar al "Quien te crees que sos"?, pero obviamente no se lo pregunto, porque no fue necesario. Ella rompió el silencio que parecía eterno y le dijo:
- Que te crees que soy? - Mientras John volvía con Revolution.
El no pudo entender la pregunta, porque después de todo lo que ella había hecho, esa pregunta no tenia sentido, lo que el hizo fue seguir una corriente que ella había comenzado desde que lo miro por primera vez, no ese día, el día que se conocieron. El no pudo responderle porque ella con la mano que todavía no había utilizado (por eso la sentí fría sobre mi mentón) le agarro nuevamente la cara y le rompió la boca de un solo beso, y bruscamente le separo su cara de la de ella para mirarlo a los ojos de nuevo y mientras seguía con ese juego, y le miraba el ojo derecho, y el izquierdo, el derecho de nuevo y nuevamente el izquierdo volvió a conectar los labios, sus labios. El no pudo resistirse y seguía sin resistirse cada vez que ella volvía a darle un beso.
El nunca se hubiese resistido, parece imposible poder hacerlo, le molesta y le molesto que ella pudiera decidir y el no, ¿Porque eso tiene que ser así? No hubo razón para que me dejase ahí, con la boca abierta corriendome la cara. Cuando empece a razonar esto, ya era tarde, ella tenia su cabeza sobre mi panza, o un poco mas arriba, y yo le pasaba mi mano por la espalda mientras ella dormía. Había sido un día largo, había sido una noche larga, habíamos prácticamente discutido toda la noche sin hablarnos, pero ahora su cara ya no me hablaba, tus ojos ya no jugaban con mis ojos, pero mis ojos no se movieron de tu cara, no se mueven de tu cara, de tu boca, y no voy a perder el tiempo, quizá no vuelva a verte así que pienso mirarte toda la noche hasta mañana.

Benjamin Medina

lunes, 2 de agosto de 2010

Instrucciones de allá Arriba


No de El, de MAS arriba

Cuando me llego la instrucción me dio bronca, era obvio, como no me di cuenta antes, que pelotudo, era tan fácil, no había que pensar nada. Sabia que pensar no era la solución, sabia que tampoco estaba en la razón, la cabeza no tenia ni tiene nada que ver, tampoco me hablen del corazón,
es mucho mas simple, y nadie me diga que es difícil, que no se puede, que es imposible.

Solo había y HAY que sonreír, listo.

Ahora, que es eso? al principio no entendía nada, mira que un par de veces escuche eso por ahí, pero no entendí bien que era ni para que servia, me dijeron que era algo instintivo, que cuando estas contento se formaba eso en tu cara, algo que vos no planeas ni pensas, se formaba sola, no se como.
Pero después de diversas e intensas discusiones me di cuenta que no es solo instintiva, que nosotros también podemos recrearla, casi ni hay que hacer fuerza, tampoco sale sola, hay que poner un poco de actitud. Actitud, eso es importante, no me acuerdo si 5 o 6 personas grandes me dijeron que también hay que ponerle eso . Bueno entonces parece que cuando estas ahí en una discusión o hay algo que te molesta mucho, o no se, te fue mal en algo, o hay tal cosa que no te salió como vos creías o querías, tenes que hacer eso. Sonreír, no hay que forzarlo mucho porque incomoda un poco . Es bastante fácil, y dicen que sirve en todas las situaciones, entrando al supermercado, hablando con el cajero del banco, caminando por la calle, entrando a tu casa, cuando estas comiendo, en un cumpleaños, en un entierro, solo en el campo, entrando a la cancha, o cuando estés solo a la noche en tu cama, por eso si es una situación un poco mala, usala recordando buenos momentos. Es así, me lo dijo un viejo, me aconsejo que nunca deje de usarla, y me recomendó acompañarla de eso que dije antes, la actitud, y pensar en positivo, si ya se, se complica un poco, pero no debe ser tan difícil tampoco.

Igual ojo, como todo en la vida, como todo remedio a una solución, tiene un efecto secundario; Es Contagiosa.