Se piensa cuando una frustración personal se presenta en una situación general. Es decir cuando una faceta de tu personalidad ya sea tu vergüenza, tu timidez, tu forma de hablar, tu soberbia, tu forma de no hablar, tu torpeza, tu poca habilidad ante el arte, tu expresividad o la falta de la misma, se muestra ante un publico conocido o desconocido. Esta parte de vos te incomoda, te molesta, no te encanta, te disgusta y uno como dueño de su cuerpo lleva la consciencia a reflexionar sobre esto.
Tanta es la molestia que te causa ser de esa forma, que te replanteas porque actúas de tal manera, con tal vergüenza o con tal soberbia.
Es parte de mi personalidad, parte de mi esencia, te respondes. Debo aceptar que yo soy de esta manera y no puedo cambiarlo. La falta de habilidad o mi forma de pensar es parte de mi educación y no puedo volver atrás para cambiar eso.
Estas respuestas son las mas faciles para responderse a uno mismo.
Son las que no nos incomodan y nos dejan tranquilos pensando en que no hay nada para hacer. La ignorancia y la vagancia nos convierte en mediocres, intentar y fracasar duele mas que no intentarlo. Pero sin dolor no hay crecimiento, sin sufrimiento ni sudor, sin cansancio ni perseverancia no hay progreso. Sentados esperando que el tiempo nos cambie, que Dios nos de la fuerzas para cambiar no lograremos un cambio seguro, sino uno probable que no depende de uno sino del tiempo y del probable Dios.
Cada mañana cuando la realidad ficticia del sueño muere y los pies tocan el piso, la tierra; la oportunidad de ser como uno quiere ser, se nos presenta con las puertas abiertas. No tenemos porque ser lo que siempre fuimos o dijimos ser. Podemos dejar de serlo para ser algo diferente o porque no, lo opuesto. No hay nada en nuestros pensamientos que no pueda modificarse, no hay ninguna ideologia ni personalidad pegada a nuestra cabeza y aunque asi lo fuese siempre esta la chance de despegarla. No nacimos siendo de una manera en particular, la educacion de los primeros años de vida nos dio una forma que creemos no poder deformar, que nos cuesta o no queremos deformar porque entendemos esa forma como aquello que esta bien . Las primeras enseñanza son las que nos muestran el camino hacia el bien y nosotros intentamos caminar por esta angosta pasarella sin desviarnos para no caer en aquello que conocemos como el mal. Este ultimo concepto, es a mi entender una gran equivocación que no da lugar al progreso personal ni al general. No existe tal bien ni de modo existe un mal, solo son puntos de vista y estos cambian constantemente. Solo debemos aceptar el cambio y dejar el orgullo a un costado.
Solo tenemos que decidir cada día, quien queremos ser y que queremos hacer.
veo que estas con alguno que otro dilema medina, creo que daria para un buen rato de lo que solian ser unas charlas filosoficas. espero que estes bien te mando un beso grande
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