Es el cliché que anda suelto por ahí, para que todos lo tomen y lo hagan propio, sin maldad, lo hacen propio por que así lo sienten. Así lo siento.
Desde que somos conscientes y tenemos recuerdos, soñamos con ser corredores de autos, astronautas, jugadores de fútbol, muchas sueñan con ser modelos, actrices, otros sueñan con ser músicos, pintores y así vamos idealizando nuestras vidas sin miedo alguno, sin tener en cuenta nada mas que el querer algo y soñarlo sin limitación. Llegando a los doce años de edad uno empieza a conocer el mundo y sus personajes. Empieza a querer alcanzar grandes hazañas de grandes personas, empieza a tener ese amor por gente desconocida, por nombres ajenos a la familia y al grupo de amigos. De a poco esos nombres con sus respectivas caras aparecen en sus paredes, y desde su cama uno se plantea con mas seriedad llegar algún día a ser como ellos.
Mientras tanto la pubertad y los cambios casi ineludibles empiezan a aparecer en nuestro cuerpo y los pensamientos cambian constantemente, en cuestion de segundos, depende del humor uno puede amar y odiar con toda facilidad. El poder de elegir fácilmente entre dos o mas cosas desaparece, apareciendo en cada elección nuestra nueva compañera, La duda.
Vamos creciendo y nos vamos adaptando, los sueños siempre presentes, a veces cambiantes, les llega el turno de salir del banco de suplentes o de quedarse ahí para siempre. Al ser mas grandes y tener mas experiencia uno ve que son pocos los que llegan algún día a ser corredores de autos, son contados con los dedos de una mano aquellos que conocemos como astronautas, son miles los futbolistas, pero de billones que se postulan, uno de cada mil logra ese cometido. Cuantas modelos frustradas existen entre la perfecta perfección de las mujeres, cuantos actores se mueren de hambre y cuantos músicos terminan mas lejos que el bar de la esquina, cuantas bandas se hacen conocidas mas que en su grupo de amigos. Son esas las preguntas que nos atormentan cuando empezamos a adquirir la capacidad de pensar y peor aun, esas son las preguntas que nos hacen dudar, a veces eternamente, cuando aprendemos a escuchar. Escuchar es un gran don que puede ser el peor enemigo del hombre.
Uno va prestando su oído para aquel que quiera dar su opinión, su consejo, que quiera plasmar su experiencia, su frustración. La gente elige jugar a lo seguro y peor aun, lo recomienda. Advierte como lo va a golpear la vida cuando uno salga mas lejos que la parrilla de la esquina del colegio y exige, si tiene el poder y sino afirma fehacientemente que jugarse a lo seguro es lo que hay que hacer, hay que estudiar aquello que en un futuro te rinda económicamente y que por supuesto que este dentro de eso que menos te moleste estudiar, y si en sima te interesa y quizá te guste mejor todavía. Pero yo me pregunto¿Donde quedo la pasión por la vida? ¿Donde quedo el amor?
El mayor problema esta en los que maduran con anticipación y se dan cuenta que jugarse a lo seguro, como dicen los Grandes, es la solución. En el ultimo año de colegio los prematuros de la madurez empiezan a pensar como gente grande y buscan facultades importantes para estudiar carreras de gran prestigio social, creyendo que a los 23 años van a poder terminar una carrera y ya poder ejercer su gran e intelectual profesión. Pero siempre están los que llegando a su ultimo día del año escolar, siguen hablando de lo que hablaban el primer día, quince años atrás. No pueden abandonar ese sueño, no quieren y en el fondo saben que no deben. Pero a no preocuparse que siempre hay alguien encargado de enderezar a esos pocos desviados, siempre hay Grandes dando vueltas que te recuerdan lo difícil y lo casi imposible que es destacarse en las disciplinas de los sueños. Es casi instintivo hablar de que es mejor dedicarse a otra cosa en vez de pensar en palabras de aliento hacia estos adolescentes. La influencia que eso genera en edad de crecimiento es tan grande que ignorarla es la decisión que pocos eligen. Son esos pocos que no solo ignoran la obviedad de la dificultad de cumplir un sueño, sino que mantienen esa pasión de la infancia, esas ganas de no ser realista, de seguir probando hasta las ultimas instancias, esa energia para no abandonar ante la primer barrera, de no frenar por miedo, por miedo a fracasar. Nunca entendí porque antes que todo no nos enseñaron que El que quiere puede, no importa en que circunstancias se encuentre, el que quiere llegar, con perseverar, lo va a lograr.
Sin ir mas lejos del cliché internacional:
If you have a dream, go for it.
A veces los caminos se van de mambo y esta jodido llegar a eso que al principio soñamos, pero con garra se puede llegar nada es imposible mi hermano!! Muy bueno benja
ResponderEliminarmuuuuuuuuuuuuuuuuuuy bueno lo que escribiste benjaa!!!
ResponderEliminarSenti por un momento que habia leido mi nombre entre alguno de los parrafos y despues me di cuenta que no estaba mas. Yo soy de los que volvieron a creer que los sueños estan a la vuelta de la esquina, y que siempre va a haber tiempo para dejar de ser el mismo que ayer, por que aunque me costo aceptarlo, aveces cambiar esta bien.Muy bueno benja te admiro un poco mas que antes, pero no tanto, te mando un abrazo grande.
ResponderEliminarJF
totaaalmenteeeeee
ResponderEliminaraunque es inevitable pensar el "y sii" de muchas cosass por el futuro de uno de quien voy a ser y que va a pasar y lo que te imponen como sociedad desde chiquitoo ,pero que mejor que no ir a lo seguro y apostar por los sueños de uno no?de lo que uno tiene ganas hoy que lo va a llevar a lo que va a ser
y entonces dejar de pensaar y el hoy es el hoyy y si queres algo hacerlo y se acabo nunca vas a saber que pasa mañana, pero un sueño siempre te empuja para adelante, para despertarte con todas las pilas para seguirr apostando todos los dias ppor uno y nada mas que uno
bueno nada me salio , muy bueno benjaaminn y muy de acuerdo
nunca habia leido algo tuyo creo pero seguii,tenes el poder de expresarte muy bien jaj
abraazooo
sofiaa